miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿LLORIQUEOS, CIRO?

Estimado Ciro:

Como, mucho me temo, asuntos más graves, habrán de ocupar nuestra atención en los próximos días y ante la imposibilidad entonces de hacer uso de mi espacio de los viernes en Milenio para responderte, quisiera compartir contigo y con nuestros lectores, por medio de esta carta, algunas reflexiones sobre tu artículo del pasado martes titulado “No lo sé, Epigmenio”.

Dices que no te dedicas a la prospección, ni a la ciencia ficción, ni a profetizar calamidades y agregas “tampoco a la propaganda”, sin embargo, de inmediato te lanzas por ese sendero, el del discurso propagandístico, cuando dices que conoces bien y cito: “el lloriqueo marrullero del pueblo bueno lopezobradorista, sus voces y plumas”.

A eso me refería Ciro cuando hablaba del “dedo flamígero”. A esa tendencia, tan en boga en nuestros días, a sustituir el debate por la descalificación. A esa costumbre de colgar, a cualquiera que se atreva a mantener vigente su inconformidad con el proceso electoral del 2006, el sambenito de lopezobradorista, sinónimo, en esa misma jerga, de intolerante, violento, intransigente y resentido. Nada más nos falta y como en los tiempos de la Santa Inquisición, ser condenados a la hoguera por “diminutos y relapsos” en tanto que no podemos entender el dogma de fe de la legitimidad de Felipe Calderón.

Lo mío –que por cierto ni soy parte de “sus plumas” ni pertenezco tampoco al “pueblo bueno”- no son, de ninguna manera, lloriqueos. Mantengo una posición y expongo mis razones para hacerlo. En la democracia, desde mi punto de vista, no caben ni la amnesia, ni la resignación. Es un derecho y una obligación ciudadana –que no se extingue ni con el tiempo, ni con la propaganda- inconformarse con los resultados de un proceso electoral en el que intervinieron ilegalmente el entonces Presidente de la República, Vicente Fox y los poderes fácticos.

En cualquier otro país y dada la mínima distancia final entre los dos candidatos punteros, lo más razonable, lo más sano para la democracia y sus instituciones hubiera sido –habida cuenta de que esa intervención flagrante pudo torcer la volunta popular- un recuento “voto por voto”. Esto, que hubiera limpiado la elección, desgraciadamente no se produjo.

Hay pues Ciro –para muchos millones de mexicanos como yo- un muy razonable margen de duda y habemos en consecuencia quienes, sin lloriquear, consideramos que entre los muchos males que nos aquejan está precisamente el de carecer, como carecemos y los hechos lo demuestran, de un gobierno con la legitimidad necesaria y suficiente para generar el consenso que México, en esta hora grave, demanda.

No te considero un “fusilero de la guerra sucia”. Cuestiono, eso sí, el análisis que haces sobre los supuestos intentos “golpistas” y sobre todo, de la viabilidad de los mismos a manos de un movimiento político al que si bien no le faltan razones le sobra –y los hechos lo demuestran- institucionalidad. Nunca he escuchado nada que vaya más allá de un programa de resistencia civil pacifica. Entendiendo claro, de eso se trata, que resistir –un derecho ciudadano- es poner coto a la acción del gobierno.

Tanta insistencia tuya en el “cuento del derrocamiento”, puede, mucho me temo, además de representar una falla de puntería analítica y una especulación apocalíptica de esa que dices que no haces, alentar el linchamiento y la persecución de la que tu mismo te dices víctima.

Que Calderón no termine su mandato, es, como en cualquier régimen democrático y más todavía en nuestras circunstancias, algo posible y quizás, incluso, algo deseable. Me pregunté, te pregunté que pasaría si eso sucediera. El país se hunde Ciro, creo que en eso estaremos de acuerdo. Hay un pensamiento de Miguel de Unamuno, el mismo que dijo a los franquistas: “venceréis pero no convenceréis”; que, a propósito de la magnitud de los retos que como nación enfrentamos, ronda con frecuencia en mi cabeza: “De escultores y no de sastres es la tarea”.

Lloriquear, termino con esto Ciro y perdona que insista, no es lo mío. Llorar sí; de dolor, de rabia, de impotencia como lloran hoy muchos otros mexicanos ante la patria rota.

Epigmenio Ibarra

10 comentarios:

Mario dijo...

Sr. Ibarra:

Da gusto saber que existan voces pensantes que se levantan y denuncian la campaña de linchamiento que "periodistas" como Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín realizan en contra de quienes señalamos la carencia de legitimidad de Calderón;la falta de legalidad en los comicios de 2006; y su directa responsabilidad en la crisis que hoy atraviesa el país.

Y sí señor Ibarra desgraciadamente su cita de Unamuno fue muy atinada respecto a la actual coyuntura nacional. México se encuentra batido entre un fuego cruzado de fascistas y delincuentes.

quedo a sus orden
i. aguilera

AZTLAN dijo...

Epigmenio, me sumo y me cuento entre esos mexicanos que vemos en este momento a la Patria rota.
Da gusto leerte y saber que hay gente que nunca estará de rodillas.

Elizabeth dijo...

Epigmenio, es usted parte vital de las expresiones libres de manipulación, que informan, que evidencían la realidad en toda su magnitud.

A usted, como a contadísimos (por dessgracia) comunicadores honestos, todo nuestro agradecimiento de parte de muchos Mexicanos ávidos de justicia y verdadera democracia.

Fernando dijo...

Un correo que le quise mandar al Ciro, pero su correo no me acepta.
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Que buena carta de Epigmenio, a ver cómo la respondes. La verdad es que cuando emites tus juicios y calificas como Lorezobradorista a alguien que no acepta al actual régimen lo unico que demuestras es una pobreza mental, una falta de argumentos y una miopía que no te deja ver mas allá de tu nariz.

Me gustaría saber que argumentos vas a esgrimir para tan excelente escrito.

FRANCISCO dijo...

Dejad que la lengua se les haga chicharron..........
A proposito de este efrentamiento de plumas, me permito expresar que sin duda, los medios de comunicacion juegan un papel clave en el juego de la democracia que aun tenemos en pañales, a medida que nos abrimos a la apertura y la libertad de expresion, el Estado debera de aceptar que hay gente que no opina lo mismo que sus acostumbrados gatilleros (gatos del poder), esos que se prestan a derribar alfiles y torres del bando contrario.
Lo cierto es que afortunadamente hay una nueva generacion de mexicanos que vivimos en un mundo real y con la libertad de pensamiento para formar ideas propias, para asi no permitir se nos manipule cuando alguien toma la palabra en nombre del Pueblo o las mayorias..... La realidad esta a la vista de todos, y solo se necesita el sentido comun para verla.
Ya no somos los resignados espectadores del Circo que ha armado el Estado para simular su falta de estrategias y compromisos para hacerle frente a los graves problemas que nos asfixian, Inseguridad, Desempleo, Corrupcion, etc.....Este circo nos causa "risa", si, pero de ver a esos lacayos con pluma como Jaime Sanchez Susarrey, Ciro Gomez, Lopez Doriga, entre otros, que se sirven de los errores de la oposicion para evidenciar lo que ellos transpiran....odio, ira, recelo, estridencia, que contamina el ambiente democratico......
Es bueno leer periodistas o comunicadores que tienen ojo critico para juzgar ambas partes de un drama o novela.... no se puede ser ni tan bueno ni tan malo, teniendo siempre en cuenta que lo que importa es que los mexicanos no tengamos un clima contaminado en nombre de la democracia.

And By the way......
Felipe Calderon seguira fracasando en su lucha contra la delincuencia, mientras no se tenga una estrategia de Inteligencia y haga uso de la tecnologia para rastrear a distancia a sus objetivos, y se dejen de andar haciendo operativos y retenes que lo unico que detectan son productos perecederos, y que ademas se deshaga de los jefes policiacos que tuvo y entreno Vicente Fox para cubrir a la mafia que crearon a la par del PRI.....Pobre Pueblo que culpa tenemos.......

Fernando Iturralde dijo...

He aquí la copia de una carta mía, también enviada a Ciro Gómez Leyva.


Ciro:
Cuánto te admiraba cuando conducías el noticiero de CNI (canal 40). Simplemente eras con mucho, el mejor, un fuera de serie por tu talento, por tu independencia y por tu oficio periodístico.
Te he admirado también al ver las caras que haces cuando habla en el programa “Tercer Grado”, Carlos Marín. Da gusto ver cómo lo desprecias.
Qué gusto escuchar cómo apachurras tú y Denisse Maerker, a un tipo mediocre, casi siempre arrastrado y despreciable, como Carlos Marín.
Pero ahora Ciro tengo que reconocer que Epigmenio Ibarra te ha dado en toda la madre, te ha despedazado con argumentos sólidos, por lo que no me queda más que compadecerte.
No veo cómo vayas a pararle los tacos y más o menos emparejar el score en la respuesta que deberás dar este lunes.
Mis condolencias Ciro, a mi ídolo lo han hecho caca.

Saludos de Fernando Iturralde.

Elizabeth dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elizabeth dijo...

Miedo o conveniencia $$$?

Cual será la razón por la que algunas plumas que antes merecían respeto ahora se reflejen como entes huecos sin otra cosa que pensar o hacer en la vida que destruír la imágen de AMLO, cuantos y cuantos artículos vacios, periódicos en blanco si no existiera AMLO y ellos no pudieran volcar rencor y veneno con su tinta.


Epigmenio, su carta es soberbia, puntual, clara y refleja el sentir de muchos.

jorge dijo...

estimado epigmenio:
es un gusto la forma en k le diste al vendido ese una leccion de clase.
muchas felicidades

Solioquio Exótico dijo...

Ciro inició la lucha a finales de los 90, cuando en el 40 tocó temas controversiales como los abusos a menores de edad por pate de Marcial Maciel, años después él mismo se ha censurado, se ha mesurado, se ha puesto la camiseta. De aquel valiente periodista que no temía se convitió en el actual seductor de la pantalla chica que contiene hasta su propio pensamiento...

No sé qué tan válido sea que Ciro Gómez Leyva se atreva a juzgar a quienes creen que se burló a la democracia en el 2006, con qué cara, si él fue el precursor del miedo en las mismas campañas y el vocero del actual Mandatario que no sabe cómo poner en orden a su Estado porque carece de legitimidad.

Señor Ibarra, yo realmente le agradezco que usted escriba sin mesura en un diario que se vendió hace unos años, que tenga el valor de expresarse y que sepa que es un hombre privilegiado porque puede publicar este tipo de análisis que permiten el debate entre algunas personas y aflora las discusiones que nos hacen reflexionar de lo que sucede en este país.

No se deje intimidar por aquellos que mataron la libertad de expresión por unos pesos más y unos puntos de raiting extras, lo felicito por ser oposición de quienes aplauden hasta la presencia de Felipe Calderón con Mario Marín, mientras el primero dice que no permitirá que nadie violente a la ciudadanía, y abraza al segundo por darle un nuevo giro a Puebla.

No somos pocos, somos una población enardecida y que no se deja engañar por las encuestas que dicen que el Presidente actual tiene un lugar de confianza alta y de aceptación a más de 60%, no más.

Yo también me pongo a sus órdenes señor Ibarra.