jueves, 5 de febrero de 2009

“REPORTAJE AL PIE DE LA HORCA”

No puedo evitarlo. Pensar en lo que estamos viviendo me remite necesariamente al título del libro que Julius Fucik, patriota checoeslovaco ejecutado por los nazis, escribió justo antes de subir al patíbulo. Por razones muy distintas pero así me siento; así nos veo: al pie de la horca.

Más allá de lo que políticos y expertos dicen lo cierto es que la crisis aprieta, con más fuerza cada día y de manera inclemente, la garganta de millones de jefes de familia y se extiende, con una velocidad y una virulencia brutales, a todos los órdenes de la vida.

Centenares de miles o han perdido ya en días pasados o están a punto de perder, en los próximos meses, su trabajo. Cada vez son menos los que tienen la certeza absoluta de que la próxima quincena habrán de cobrar su salario. Un salario, además, que a muchos ya no alcanza para cubrir sus necesidades más elementales.

Quienes por suerte logran conservar su empleo sienten sólo un alivio pasajero al ver desfilar frente a ellos a quienes han sido despedidos. Los afortunados, los que se quedan, se saben partícipes involuntarios, víctimas mas bien, de una especie de ruleta rusa que apenas ha comenzado a girar.

La pistola, el revólver del fracasado neoliberalismo, apunta a la cabeza de todos y que quienes hoy se salvaron se queden sin empleo en el próximo recorte de gastos de la empresa en la que trabajan, es, como están las cosas, sólo cuestión de suerte o de tiempo.

Me espanta, me indigna más bien, la frialdad con la que se manejan, en las oficinas gubernamentales, en los discursos de funcionarios y dirigentes políticos, en los medios de comunicación incluso, las cifras de desempleo y –vaya consuelo- las del número creciente de empresas que entran en paro técnico y deciden pagar a sus trabajadores sólo un porcentaje de sus salarios.

Estamos hablando de hombres y mujeres, con nombre y apellido, con una historia personal de sacrificio y lucha, con aspiraciones y sueños, que, destrozados, vuelven a sus hogares con las manos vacías. Que se ven sometidos a la vergüenza de anunciar a los suyos que han perdido el trabajo.

Se les puede ver –son legión- en la calle, en el metro, en los autobuses. Algunos incluso al volante de sus autos compactos que muy pronto habrán de perder. Se adivina en ellos el dolor, la rabia. No es que hicieran mal su trabajo. No es que no cumplieran con su deber. Fueron otros los que fallaron; ellos los que pagan las consecuencias.

Haga, se lo sugiero, el ejercicio de identificarlos en la calle. Son, me parece, como “Los amorosos” de Sabines, esos que andan solos, solos. No se vacune de la crisis cerrando los ojos ante ellos, no se acobarde; Mírelos, mírese, mirémonos en ese espejo. Sólo esa mirada compasiva puede darnos los brios para salir adelante.

Estamos hablando de jefes de familia, de hombres y mujeres responsables de su hogar –como cualquiera- que, porque han sido despedidos, no tendrán cómo pagar la renta, la comida, la ropa, las medicinas y la escuela de los hijos. Estamos hablando de infinidad de hogares mexicanos en bancarrota, de decenas o quizás centenares de miles de familias, sometidas a las humillaciones y tormentos de la miseria.

Sometidas también –la crisis se ceba en los más pobres y lo infecta todo- a un proceso de bancarrota total porque la incertidumbre, la frustración, la desesperanza tienen muchos y muy perniciosos efectos en el seno de la familia; la quiebran moralmente, la desintegran, desatan los demonios internos y la exponen, sin defensas, a los depredadores externos.

Porque para medrar en este panorama desolador, además de los charlatanes políticos, los mesías religiosos y los profetas mercantiles, están ya entre nosotros, los narcotraficantes y los delincuentes comunes que han adquirido, en este paraíso de la impunidad y la corrupción, un poder y una influencia crecientes en la sociedad.

Cultos mesiánicos, milenarismos de todo tipo, autoritarismos, adicciones y violencia van de la mano en tiempo de crisis. Mientras los falsos profetas esquilman a los desamparados y abundan las promesas de mano firme para salvar a la patria, los narcomenudistas hacen su agosto y los capos mejoran sus índices de reclutamiento.

El robo, el secuestro, la acción contra los que –por muy poco que tengan- se han quedado con algo (unos tennis, una chaqueta, un ipod en los barrios marginales) se vuelve una opción no sólo de sobrevivencia sino también de revancha. De ahí la saña –insisto- con la que los criminales tratan a sus victimas.

No sólo son los obreros y empleados quienes pierden su trabajo; también comerciantes, artesanos, profesionistas, pequeños y medianos empresarios, víctimas de primera mano de la delincuencia, se ven obligados primero a despedir a quienes trabajan para ellos y luego a cerrar sus negocios.

Nadie parece estar a salvo excepto, claro, aquellos que con su irresponsabilidad, su soberbia, su avaricia desde el poder del dinero y el poder político nos prometieron un paraíso neo liberal y nos han conducido a este infierno.

6 comentarios:

Rodrigo Santiago dijo...

Lo bueno es que tenemos al Sr. López que defenderá nuestra economía con plantones y bloqueos...

¿Ahora si te preocupa la falta de empleo y los despidos Epi?

¿Por qué no te importó un zorbete los más de 9,000 POBRES que perdieron su empleo con el bloqueo de Reforma?

Que cinismo.

Pumita dijo...

Que réplica más chafa la de arriba.

ARMANDO GARCIA SUAZO dijo...

Me da pena darme cuenta en su blog, como en tantos otros espacios de expresión, de tanto encono, y rencor social, por aquellos que defienden la derecha y les corroe un odio profundo a Lopez Obrador, como todos aquellos que desde una izquierda confundida y desgastada, descalifican. Hay mucho rencor y división social. Muy peligroso, y lo que noto en ambos bandos es una profunda ignorancia. Que pena, pobre México, como siempre desunido, y sin rumbo fijo. Me parece que un choque social de grandes consecuencias está por suceder, y lo peor de todo es que en medio de ésta lucha ideológica, el Estado Mexicano va perdiendo control, y autoridad. Insisto, muy peligroso, demasiado.
Lo invito a visitar mi blog, el tema es el “Estado Fallido”, ojala participe:
http://armandosuazo.blogspot.com/

BCASARINZ dijo...

LOS ROJOS VIVEN DE ATACAR AL GOBIERNO HASTA QUE LA SOCIEDAD MEXICANA QUIERA DESHACERSE DE ESA LACRA ISQUIERDOSA!!

¿O NO DON EPIGMENIO ?

BCASARINZ dijo...

Armando: obrador es un delincuente oportunista,que manipula a la gente humilde y sin educacion y a algunos como tu!!
¡¡ ya despierta por favor!!

saludos

Mauricio dijo...

Saludos Epigmenio.
Comparto contigo en el mismo sentir. A pesar de que tengo medios suficientes de subsistencia, no soy
ajeno a la depresión que embarga a muchos Mexicanos y, Claro, también me entristece.

Otra vez, saludos de corazón.

P.D. Parece que los Trolls se aparecieron en tu blog. A la luz llaman tinieblas y a las tinieblas luz. De todas formas, vaya un saludo a los cyberporros que en este año van a estar muy movidos.