jueves, 5 de noviembre de 2009

REFUNDAR LA REPÚBLICA

Tiene razón el Dr. José Narro, Rector de nuestra máxima casa de estudios, cuando llama y con urgencia a refundar la República. Tanta desigualdad, tanta injusticia, tanta corrupción, tanta ineficiencia, tanta simulación han de terminar ya antes de que la suma de todas ellas termine con nosotros.

La tarea nos corresponde a todos; no a un partido, una facción, una tendencia ideológica; sino a la sociedad que, harta, conciente, unida y decidida, se despierta y actúa. Ya, como decía León Felipe, nos han contado y nos sabemos todos los cuentos.

Los signos ominosos de la debacle están ahí; sólo los ingenuos, los necios, los complacientes o los que, a lo largo de décadas, han resultado beneficiarios de la catástrofe se empeñan en no verlos.

Y para darnos cuenta de la profunda descomposición que vive el país y que, en el ejercicio de lo políticamente correcto, las buenas conciencias se esfuerzan en negar basta tan solo mirar al norte.

Ahí, exactamente como lo hizo Adolfo Hitler, Mauricio Fernández, un siniestro personaje, se aprovecha de la crisis económica, del miedo que invade a la población, explota los instintos más primitivos y se atreve a vanagloriarse de la acción criminal de escuadrones de la muerte cuya entrada en operación se ha dado el lujo de convertir en promesa de campaña primero y ahora en método de gobierno.

Basta también escuchar la radio, ver la TV o leer la prensa para darse cuenta de que la trivialidad, en este asunto tan grave, ha terminado por imponerse.

“Folclórico”, “loco”, “singular” resulta, según muchos, Mauricio Fernández, un personaje que debiera, en otras condiciones, provocar y más allá de la más justificada indignación general, una reacción contundente de condena por parte del gobierno federal y una acción inmediata de las instituciones de procuración de justicia.

Nada se hace; en chiste local se convierte el hombre y sus dichos. En indiferencia y olvido sus atrocidades.

Intolerancia ante quienes piensan distinto. Tolerancia ante el crimen si este se comete desde el poder para, supuestamente, preservar la seguridad de los ciudadanos, sus familias y sus patrimonios. Profetas que prometen limpiar la sociedad de criminales e indeseables. Bienestar económico de corto alcance para unos cuantos. Sobre estas bases se edificó el fascismo.

También sobre el consenso, la uniformidad de los miedos más bien, resultado de la acción implacable de un formidable aparato de propaganda oficial, se levantó la dictadura nazi.

Todo comenzó con el desempleo y el miedo; después la ley y las instituciones, en defensa de las cuales supuestamente se actuaba, se vinieron abajo. ¿Es que acaso a eso nos acercamos sin siquiera darnos cuenta?

Nos hundimos. La República, tal como está, no da más.

El crimen organizado, por ejemplo, le cobra a Fernández, que además de todo es imbecil, un General Brigadier y su escolta por la osadía. Así es la guerra; si escalas el conflicto has de estar prevenido para la respuesta de tu enemigo que, por fuerza, ha de ser proporcional.

¿Cuántas vidas más tendrá entonces que segar Fernández o sus homólogos para, más allá de sus atribuciones, vengar la afrenta?

No digo, sin embargo, que no debe combatirse al crimen organizado. Ni rendirse, ni negociar es el camino. Esta guerra no puede dejar de librarse pero hay que hacerlo siempre dentro del marco de la ley y el más estricto respeto a los derechos humanos. Sólo así puede ganarse.

Quien fuera de la ley lucha se vuelve tan asesino como a los que combate, sin tener, además, la ventaja estratégica. Eso habrá de pasarle a Fernández y a los de su calaña. Asesinos habrá de heredarnos ese alcalde. Quienes hoy lo festejan deberían saber que mañana serán ellos las víctimas.

Las décadas del PRI en el gobierno instauraron la corrupción y la impunidad como forma de vida en el país. Es la desigualdad social resultado del régimen autoritario y la convivencia con el crimen organizado la garantía de la paz hasta entonces vigente.

Vicente Fox entregó el país a los poderes fácticos, ensanchó aun más la brecha entre los pobres y los ricos y cedió amplias zonas del país al crimen organizado. Felipe Calderón, empeñado en ganar una legitimidad que de origen no tiene, no ha podido hacer nada más que tratar de recuperar el terreno cedido por su antecesor, mantener una alianza con quienes lo llevaron al poder y empeñarse en un formidable e inédito esfuerzo propagandístico para decirnos que hoy vivimos mejor.

Los partidos, de izquierda o derecha, por otro lado, ensismismados defienden sólo sus prebendas y privilegios mientras, como pueden, tratan de repartirse lo que queda del botín.

Somos los ciudadanos, son, creo yo, la UNAM y las otras universidades públicas, sus rectores, catedráticos, investigadores y alumnos a quienes toca la tarea de reinventar la nación. No hay tiempo que perder.

Entre los barbajanes como Mauricio Fernández y el crimen organizado, entre la avaricia sin fin de los poderosos y la corrupción y sumisión de los gobernantes, entre la indiferencia y la ineficiencia de los políticos y los partidos ante los grandes problemas nacionales, estamos a punto de perderlo todo.

www.twitter.com/epigmenioibarra

7 comentarios:

Héctor dijo...

O sea que, según tú, pedazo de imbécil, hay que dejar que operen impunes como hasta ahora a los narcotraficantes y secuestradores de toda la República, ¿verdad?

Ustedes, adalides de opereta de izquierdas, pretenden construir desde su maldita ideología anacrónica, ciega, sin asomo de autocrítica alguna, una república donde los delincuentes por el solo hecho de tenerlos a ustedes como gobernantes desistan de cometer los atroces y salvajes delitos que cometen todos los días...porque a ustedes sí les importan sus derechos humanos y bueno, pues hay que corresponder el detalle dejando de traficar, dejando de secuestrar, dejando de asesinar ¿verdad?

Déjense de mamadas y entiendan de una vez que estamos en una sociedad que ya no soporta la violación de NUESTROS DERECHOS HUMANOS por parte de toda la delincuencia...y la clase política.

Esto que ya comenzó y que no va a terminar por editoriales tan "inflamados" como el de usted o de tántos "defensores de la verdad, la inocencia, la pureza ideológica y la honestidá valiente...pero bien enriquecida", no se va a detener: Crearon al monstruo, toleraron los crímenes del monstruo y ahora se aguantan, pendejos imbéciles, el monstruo deberá ser combatido con sus mismas armas: la violencia extrema.

Y tú, mejor dedícate a escribir y grabar telenovelas: ahí sí tienes algo que aportar...

blondonfilms dijo...

De seguro este o es sampetrino o quiere ser. Hablas de terminos como republica como si la añoraras hector, vamos descegandonos de ideologías y propon algo valioso. Es mas yo propongo una policia nacional tu?

Max dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Max dijo...

Hector:Parece que que no entendiste el artículo de Epigmenio, reclamas lo mismo que afirmas más adelante. Para que se hagan valer los derechos humanos más básicos deben medirse con la misma vara todos los ciudadanos, incluyendo narcos y políticos, y la única forma de hacerlo es apegándose a derecho y no clasificando a ciudadanos de 1era segunda y cuantos escalafones hacia abajo quieras ponerle.
El problema no es de derechas e izquierdas, y me atrevo a decir que va más allá de la clase política, que obviamente está bien podrida.
El problema es la corrupción tan arraigada en nuestra cultura y el complejo de invadidos que sigue afectándonos, donde con tal de tener poder podemos corrompernos a cualquier grado y por otro lado con tal de simpatizar con el poderoso podemos tolerar que sea un ladrón o un asesino. Desgraciadamente esos valores son parte de nuestra cultura entre muchos otros más afortunados.
¿Cómo romper esta cadena interminable de corrupción?
con educación
Ahora, ¿cómo hacer que esa educación no sea simulada como lo es ahora?
Pues así como proponen en otro comentario, yo me atrevo a proponer:
que los hijos de todos los funcionarios públicos estén obligados a formarse en el sistema educación pública, a ver si así no mejora en unos pocos años.
¿Cómo llegar a eso?
Ahí sí, se lo dejo a otro que debe cobrar mucho dinero por pensar como implementarlo.

Yo no se a que te dediques Hector, pero lo que si me queda claro es que te hacen falta unas clasesitas de lectura de comprensión , y por otro lado te hace falta un tratamiento en neuroticos anónimos.
Saludos.

Héctor dijo...

Ofrezco una sincera disculpa, ante todo, por la violencia verbal de mi comentario. Yo sé que no es disculpa desquitarse con terceros de lo que a uno le pasa, pero cuando leí el Editorial de Epigmenio en Milenio apenas había regresado a la casa de ustedes como pude, luego de ser asaltado por un adolescente de unos 17 años y entre 45-50ks de peso, perfectamente drogado con metanfetaminas, que me encañonó con una Glock 9mm en la cabeza a plena luz del día en Tacubaya, para despojarme de mi coche (un Chevy modelo 2000 sin seguro porque no pude pagarlo), mi cartera con todo el dinero de la liquidación que me dieron por haber sido despedido de mi trabajo luego de 9 años en la empresa, mi celular viejito de tarjeta y un reloj bastante chafa. O sea, para el gracioso que me tildó de "Sampetrino"...bueno, ya sabrá en este momento que no puedo serlo ni en sueños.
Evidentemente, cuando leí la noticia de lo que SE SUPONE que le sucedió al secuestrador que se paseaba en Lamborghini amarillo por San Pedro Garza García y al comprobar que la comentocracia santa, devota, pura e impoluta se le fue encima al ÚNICO Presidente Municipal, lengualarga o no, sangróncisimo o no, honesto o no, millonario o no, que se ha atrevido a amenazar (y presumiblemente llevar las amenazas a los hechos) incluyendo este editorial de Epigmenio Ibarra que se las da de Socialista mientras vive, cobra y se comporta como el perfecto burgés que es, sencillamente no pude más.

No puedo creer que haya quien defienda el derecho a seguir viviendo de esas personas que han escogido vivir una realidad alternativa a la del resto de la sociedad que SÍ queremos trabajar en forma honrada y ganar lo poco que ganemos gracias a nuestro esfuerzo y no a punta de pistola y amenazas.

La propuesta de Blondonfilms, quien me considera Sampetrino no es original. La creación de una Policia Nacional es precisamente la que los gritos de chachalaca de los Pejistas no dejaron proponer en el Congreso a Genaro García Luna durante su comparecencia.
A pesar de provenir de García Luna, la propuesta es mucho mejor que lo que tenemos hoy...pero no resuelve el problema que nos aqueja.

De lo que estamos enfermos, inflamados, entumorados, es de IMPUNIDAD. Todo mundo delinque porque puede. En el momento en que cometer un delito pueda poner en peligro tu vida y continúen apareciendo los cadáveres de los narcos, secuestradores, asaltantes y demás ratas desperdigados por ahí, comenzarán a pensar en dedicarse a otra actividad menos peligrosa para su propia integridad física.

Para Max: No sueñes, amigo. No estamos en Suecia, Suiza, Irlanda o Japón. Vivimos en la fábrica de miseria humana más podrida de la Tierra y solo la perspectiva de perder la vida podría ser un disuasivo para los infrahumanos que deciden en un momento de Güeva apuntarte con una escuadra en la cabeza y dejarte con una mano detrás y una adelante.

Yo mismo podría matar al imbécil que me asaltó, si tuviera acceso a un arma en este momento. Si ambos estuviéramos desarmados, lo haría con mis propias manos, ya que la afectación que su "ocurrencia" trajo a mi familia es tal, que no voy a poder superarla en mucho, mucho tiempo.

Dime Max, ¿cómo la educación va a permitirme ganarme el pan para alimentar a mi familia y pagar la renta y el transporte y la colegiatura de mis hijos? ¿Por qué deberíamos jodernos TODOS los de esta generación hasta que dentro de DOS o más generaciones tengamos ciudadanos muy bien educados, según tú? ¿Y nosotros, mientras tanto?

Así que, por favor, déjense de pensar en tarugadas con resultados a largo plazo. Yo no tengo con qué pagar todas mis deudas en este mes, mientras el imbécil que me asaltó sigue feliz, despojando a ciudadanos honrados de su patrimonio para continuar dándose la vida que se le antoje, sin tener que trabajar.

Déjense de pedir igualdad para los delincuentes, cuando evidentemente ELLOS no nos consideran sus iguales, sino que para ellos (como para cualquier depredador) somos simplemente sus presas.

MUERTE A TODOS LOS DELINCUENTES, NO IMPORTA CÓMO...

MOLOCH dijo...

Estimado Epigmenio.

Estoy completamente de acuerdo con forjar una nueva República de los mexicanos y para los mexicanos.

De hecho, feliz coincidencia, antes de leer su texto di comienzo hace unos días a un intento personal por iniciar ese movimiento por la refundación de México.

Le pido sólo unos minutos de su tiempo para que valore las propuestas contenidas en el blog Refundar México y, si le es posible, las comente.

En el sitio hay una carta de exigencia por la renuncia del presidente Calderón y todo su gabinete, paso que en mi opinión es de los más importante para iniciar el cambio. Ojalá pueda firmar la petición.

Le envío un gran saludo.

MOLOCH dijo...

Perdón, la dirección de Refundar México es

http://refundarmexico.wordpress.com/

Saludos.